Cuídate la piel antes que llegue el verano

Además del estrés, el tabaco o la alimentación desordenada, los rayos del sol también influyen a la hora de tener o no una piel cuidada y bonita. El sol es muy necesario para nuestro organismo, porque además de producir bienestar emocional o sintetizar la vitamina D, alivia ciertas enfermedades de la piel como la psoriasis, algunos tipos de dermatitis o el acné. Pero también tiene su parte de riesgo, ya que produce quemaduras, envejecimiento de la piel, cáncer, melanoma e incluso herpes labial.

El simple acto de tomar el requiere de unos consejos para que no caigamos en los mismo errores:

A/ Usa protección 30, pero en el resto de las zonas del cuerpo más sensibles usa protección 50 o total.

B/ Antes de exponerte al sol, unos 20-30 minutos antes, aplica la crema, y renueva esa crema cada 3 horas como máximo.

C/ No te expongas horas y horas si hace tiempo que no tomas el sol. Hazlo progresivamente. Primero 20 minutos, al día siguiente 30 minutos, el otro 40 minutos… y así sucesivamente.

D/ No dejes tu dieta, come equilibradamente, sobre todo frutas y verduras, que hidratan mucho, y agua. Mucho agua.

E/ Si puedes evitar tomar el sol en las horas en las que éste es más intenso, ¡evítalo!

F/ Usa gorra o sombrero y gafas buenas para evitar que el sol penetre por el cristalino.

G/ ¡No a las cabinas de rayos UVA!

H/ Ah, y en la montaña, no te despistes porque el sol quema más que en el mar. Ponte protección solar y sé precabido.

Es básico darle importancia al cuidado de la piel, pero no solo en verano. Durante todo el año hay que acostumbrar a los más pequeños a no abusar del sol, y cuando vais a esquiar a la moñtana, también hay que ser muy estrictos y aplicar cremas de protección solar, tanto a ñiños como a mayores.