Esquiar, el deporte de la naturaleza

Hay muchos tipo de esquí: el de competición, el alpino, el telemark, el snowboard, el esquí de travesía… El origen de este deporte se remonta a principios del 1900, cuando se popularizó. Los esquís eran de madera, las fijaciones eran cordones de piel y las botas de cordones. En la actualidad este deporte está muy masificado y, en alguna ocasiones, incluso resulta difícil poder practicarlo de una forma segura. Las estaciones están llenas de personas que recién empiezan a iniciarse. En España hay decenas de estaciones en todo el país: Meseta, Pirineo de Huesca, Pirineo catalán, Valle de Arán, Andalucía…

Uno de los beneficios que más nos gusta del esquí es la desintoxicación. El estar en contacto con la naturaleza y hacer deporte es curativo para cualquier persona. Respirar aire puro es siempre positivo para nuestro organismo, y si encima hacemos funcionar el cuerpo con ejercicio aeróbico es aún mejor.

Además, nos ayuda a fortalecer nuestra musculatura. Ejercitamos el tronco inferior, pero también los brazos, torso y espalda. Nos ayuda a tonificar y reducir la grasa abdominal. El equilibrio es importante también, y la concentración, ya que para mantener una buena posición y coordinar hay que adaptar nuestra posición para no caernos.

Por no hablar de que mentalmente es una buenísima terapia de desconexión y para liberar tensiones.